Sin duda, la primera pregunta que tenemos que resolver es ¿Qué queremos conseguir?

Son muchos los beneficios de la terapia, me gustaría resaltar algunos de ellos en adultos y niños.

                       Adultos                       Niños
Ayudas en las dificultades diarias Orientación cuando unos padres observan algún problema o dificultad en su hijo
Necesidad de estar a gusto consigo mismo, aceptarse tal y como se es Guía en la educación de su hijo o ante problemas de comportamiento
Mejorar las relaciones sociales Ayudar a los niños a afrontar dificultades que tengan o ante un cambio que estén viviendo (cambio de vivienda, separación padres, enfermedad)
Superar miedos u obsesiones Acoso escolar
Afrontar crisis Dificultades aprendizaje
Reducción del estrés

 

Vencer el miedo, el camino hacia la solución estable.

El planteamiento de acudir al psicólogo o terapeuta suele asustar a muchas personas, quizá por los mitos que se han establecido de que es negativo, que algo muy grave tiene que estar ocurriendo para tomar la decisión de buscar ayuda psicológica o simplemente por el “¡Qué dirán!” o el ”¡Qué pensarán!”.

Buscar orientación profesional en momentos o situaciones en los que sientes que “ya no puedes más” “que el problema que te preocupa se está agravando” o sencillamente, “estás agobiado o saturado emocionalmente” no es algo negativo, sino todo lo contrario, es un punto de partida. Las crisis o situaciones críticas en las que se suele tomar la decisión de recibir atención psicológica, es una oportunidad para el cambio.

Lo que nos sucede, es normal.

Es importante poder normalizar la situación de acudir a un terapeuta, tanto para los adultos como para los niños, puesto que es algo positivo. Cuando se acude a la consulta de Psicología, es porque la forma en que se han hecho las cosas hasta el momento no ha funcionado o no ha dado los resultados esperados. Hay que encontrar otro método o técnica que sí beneficie, nos ayude a mejorar y seguir creciendo como personas. Lo positivo es utilizar nuestros propios recursos, pues en ocasiones nos olvidamos que los tenemos, para hacer frente a las dificultades que estamos encontrando, cambiar la forma en que estábamos actuando o pensando hasta el momento, pues no está dando los resultados que esperábamos.

Psicóloga Alejandra García

No olvidemos que cuando se busca ayuda psicológica, acudimos a un ambiente desconocido y ante un profesional queaunque nos va a ayudar, es ajeno a nosotros, y es algo que nos resulta difícil. Por eso en mi consulta de Psicología en Zaragoza, me gusta trabajar esto en la primera entrevista, “normalizar” estos miedos e inquietudes, intentando que se sientan escuchados, comprendidos y en su espacio.

Este trabajo lo hago tanto con adultos como con niños, pues no olvidemos que para los niños resulta extraño que sus papás les lleven con alguien desconocido y sin saber el motivo, por eso cuando algún niño nuevo acude a terapia, siempre le pregunto “¿Qué es para ti un psicólogo?”, para ver si sabe dónde va y para qué. En ocasiones, sus padres, les ocultan donde van, por sus propios miedos ante el “diagnóstico” o ante la “etiqueta” que se le vaya a poner a su hijo. Así que para mí es fundamental, que se explique a los niños que acuden a terapia, el motivo y “para qué”, así como hablar sobre ello en la primera entrevista, para tranquilizar tanto a los niños, como a sus padres; también considero que es bueno eliminar estos “tabúes” con los adultos y normalizar las situaciones o problemas por los que se acude al psicólogo.