El objetivo de la terapia cognitivo conductual es promover el cambio, a través de diferentes técnicas de intervención psicológica, para mejorar el comportamiento, adoptar conductas nuevas, extinguir aquellas que son negativas y generalizar las positivas. Se trata de una terapia diseñada para ayudar al paciente a identificar, y corregir creencias disfuncionales, que afectan a su conducta y emociones.

Se centra en la modificación de los pensamientos (cognitivo) y conductas (conductual) del paciente que interfieren en su vida diaria de forma negativa, de manera que la modificación de alguno de ellos producirá cambios positivos en el otro. Es una terapia activa, centrada en el problema y orientada al presente, en la que se establece una relación de colaboración entre Psicólogo y paciente (adulto, niños, adolescentes) para incrementar el beneficio de la terapia.

La frecuencia de las sesiones, suele ser al principio semanalmente, para posteriormente, ir espaciándolas en función de las necesidades del paciente y de la problemática presentada. La duración de las sesiones es de 1 hora aproximadamente.

Algunas de las problemáticas con las que se intervienen desde esta terapia son: ansiedad, depresión, trastorno obsesivo compulsivo, fobias, ataques de pánico, crisis de angustia, control de impulsos, modificación de conducta, trastornos del sueño, adicciones….